
Verón-Punta Cana. – Como si fuera un videojuego, vivir dignamente en República Dominicana se está convirtiendo en una aventura de 12 niveles. ¿Misión? Llegar a fin de mes con un sueldo mínimo y sobrevivir de enero a diciembre, pagando luz, alquiler, alimentos y combustibles, sin morir en el intento.
Es todo un desafío. Por ejemplo, para una familia de 4 miembros, solo para alimentarse deben producirse al menos unos RD$40,000 (cuarenta mil) pesos mensuales, cifra que puede incrementarse a más de RD$60,000 (sesenta mil) pesos, si se incluyen otros gastos esenciales como vivienda, factura eléctrica, movilidad vehicular, escolaridad, etc…
Todo esto no fuera preocupante si los sueldos fueran lo suficientemente holgados para costear lo básico. Pero la realidad es que, el sueldo mínimo en República Dominicana, va de 16 mil a 30 mil pesos mensuales. De manera que, aunque en una familia trabajen al menos dos personas, con estos sueldos, por poco podrían llegar a fin de mes.
Lo que es todavía más asombroso, es la creatividad que pueda existir para estirar los ingresos cuando se vive en una zona como Verón-Punta Cana. Por ejemplo, en esta demarcación, aunque hay opciones más económicas, el alquiler de vivienda con una sola habitación puede costar unos 20,000 (veinte mil) pesos o más, dependiendo de la ubicación. Esto representa más del 50% de los ingresos que pueda percibir uno de los miembros de la familia. Lo demás que pueda pasar, es claramente deducible. Si hay que costear combustibles, con la alta tendencia al alza de los últimos días, puede ser casi un lujo moverse en vehículo privado.
Aunque si se habla de transporte público en esta zona, hacer uso de una ruta, tampoco es que sea tan económico en comparación con otras demarcaciones. Un solo pasaje cuesta 75 pesos, sin importar la cercanía entre un punto y otro. Es decir, Cuesta lo mismo para quien se desplaza más lejos o más cerca, dentro del mismo recorrido.
Dicha cifra, multiplicado por 2, equivale a 150 pesos diarios. Un total de $RD 3,600 (tres mil seiscientos) pesos por 24 días laborables, restados de un sueldo que posiblemente no pase de los 30 mil mensual, y con el que hay que hacer malabares para cubrir demás gastos esenciales.
Esta brecha salarial entre ingresos y gastos por familia, cada vez más exige buscar alternativas para lograr llegar a fin de mes. Se trata de un desafío diario que grita por la necesidad de políticas que brinden mejor estabilidad económica e ingresos acordes con lo que se vive día a día.