
Verón-Punta Cana. – La desaparición en Santo Domingo y hallazgo en San Cristóbal, sin vida, de Loyca Alvarado, reabre el doloroso debate sobre violencia de género y las desapariciones en República Dominicana.
Entre 2018 y 2026 se cuentan al menos 4 mil 117 personas desaparecidas, según datos de la Dirección Central de Investigación Criminal (Dicrim). De estas, 3 mil 398 habrían sido halladas con vida; 532 fallecidas; y 241 aún sin dar con su paradero, siendo Santo Domingo, el Distrito Nacional y Santiago, los lugares desde donde mayormente son reportados.
En torno a estos casos, con intención de lograr mejores resultados, en junio de este año fue promulgada la Ley 25-26, para crear el sistema nacional Alertas RD y de esta forma tener disponible un registro nacional actualizado.
Sin embargo, las desapariciones siguen siendo una dolorosa raíz entre familiares, que no han podido dar con pistas de sus seres queridos desaparecidos. Sobre todo, la raíz es mucho más profunda, cuando existe el agravante de la violencia de género, tal como el caso de Alvarado, que mantiene detenido a quien fuere su exesposo, para fines de investigación.
Es por esto último, que un registro nacional, aunque sea de gran ayuda, ha de ir acompañado de protocolos con respuestas más inmediatas y una preparación técnica adecuada. Pues, el factor tiempo juega un papel trascendental para la vida de las víctimas.