Spirit Airlines, la aerolínea de bajo costo, cerró sus operaciones.
Su cierre dejó a millones de pasajeros varados. Spirit canceló todos los vuelos, suspendió su servicio de atención al cliente e instruyó a los pasajeros a no acudir al aeropuerto.
Los clientes con billetes de Spirit recibirán un reembolso y se les ha indicado que reserven sus viajes con otras aerolíneas.
La compañía se encuentra en su segunda bancarrota y ya atravesaba graves dificultades financieras mucho antes de que la guerra con Irán disparara los precios del combustible para aviones.
La octava aerolínea más grande de Estados Unidos intentó llegar a un acuerdo con la administración Trump sobre un paquete de rescate de última hora, pero un grupo clave de acreedores rechazó la propuesta.
Spirit es la primera gran aerolínea estadounidense en 25 años que quiebra debido a problemas financieros.
“Estamos orgullosos del impacto que nuestro modelo de bajo coste ha tenido en el sector durante los últimos 34 años y esperábamos seguir prestando servicio a nuestros pasajeros durante muchos años más”, declaró Spirit en un comunicado. “Lamentamos profundamente anunciar que, el 2 de mayo de 2026, Spirit Airlines inició el cese ordenado de sus operaciones, con efecto inmediato”.
Esta decisión dejará sin trabajo a 17.000 empleados de Spirit. La eliminación de los vuelos de la aerolínea probablemente también resultará en un aumento de las tarifas en toda la industria aérea estadounidense.

